Comenzando el 2017

hospitalEste iba a ser mi año. Y espero que lo sea. Cuando el año empieza tan mal, lo más fácil es que vaya a mejor.

Todos los años suelo hacer una lista de propósitos y rara vez me tomo las uvas con las 12 campanadas. Si es cierto que el año que las tomé por primera vez, hace pocos la verdad, fue un año muy feliz en muchos sentidos de mi vida. Pero este año mi único propósito era no tener (lista de) propósitos. Las nuevas circunstancias me obligaba tener uno; ponerme mejor.

Tras comerme esas 12 uvas que parecían naranjas por su tamaño, el año comenzó con mucho trabajo. Entrando a trabajar el día 2 a las 5.30AM, lo siguió una noche que me llevó a urgencias, con un lo que parecía un (enorme) cólico nefrítico… Bueno paciencia, mucha agua y esperar. Perdemos el apetito y básicamente me alimento de agua. Para hacerlo más emocionante, añadimos unos vómitos para echar ese agua y medicamentos y así deshidratarme… De nuevo en urgencias pero esta vez, pasamos la noche, pendientes de resultados mañaneros que decidirán si me ingresan más tiempo o me mandan a casita.

Afortunadamente os escribo desde casa, y con la idea de ponerme mejor poco a poco, para afrontar un año de cambios que cuando menos, empieza totalmente diferente.

(Si  has llegado aquí de rebote o no sabes cómo, esta historia tiene segunda parte).

Rafael Sáez

About Rafael Sáez

Gañan a tiempo completo, daltónico empedernido y Rubik fan en los ratos libres... todo un Crack, siempre con ganas de pasarlo bien.